martes, 4 de marzo de 2014

Che gelida manina (1971, Año VII)

(In memoriam Paco de Lucía... genio)

Bien amig@s, ¿cómo se os quedó el cuerpo con el post "dramático" de la semana pasada? ¿Tremendo, no? Pues antes de empezar a transitar el año del Señor de 1971 (mejor debería decir del Signore ;-) permitidme un apunte final sobre 1970, no incluido en el post anterior sin duda por la emoción...

Nuestra diva siempre afirmó que: "Con Pavarotti he cantado mucho, con Carreras más, pero con Domingo lo he cantado todo". Bueno... no estoy del todo de acuerdo con esa aseveración... Enseguida lo veremos, pero lo que sí es oportuno apuntar ahora es que el debut con Los Tres Tenores se produce en orden inverso a su mención en esa frase.

Con Plácido Domingo, la Caballé debuta en un temprano 1965 con una Madama Butterfly en Puebla (Mexico). Posteriormente, cantan un Trovatore en New Orleans (1968) y de ahí pasamos al Don Carlo ya comentado de la Arena di Verona (1969). En los 70's, comparte con el insigne tenor madrileño sendos Ballo in Maschera (MET'70 y Liceu'73), dos Trovatore más (Philadelphia'70 y MET'73), tres Aida (Liceu'73, MET'76 y Covent Garden'77), un Vespri Sicilliani (Liceu'74), una Adriana Lecouvreur (Paris'75), dos Bohème (Valencia'75 y Elda'76) y por último la Africaine del Liceu en 1977, actuación que provoca la ruptura profesional entre ambos divos, quienes sólo volverían a actuar juntos en un solitario Requiem de Verdi en NY (1980, ya referenciado en este blog). Habría que esperar hasta la inauguración del Teatro de la Maestranza en Sevilla y a la ceremonia de inauguración de los JJ.OO. de 1992 en Barcelona para verlos de nuevo juntos en un escenario, aunque en formato concierto/show. Por tanto, los 80's fueron la década perdida de la pareja Caballé-Domingo. Difícilmente puede haberlo cantado todo con él


L'Africaine, el inicio del fin (Liceu''77)

Por lo que respecta a Josep Carreras, debuta junto a Caballé en el Liceu en 1970, con una Lucrezia Borgia que el amigo Jordi, solícito y detallista como siempre, oportunamente recogió en su álbum número 4 ;-)


... y la actuación del tenor barcelonés José Mª Carreras

Y señoras y señores, resulta que Carreras viene a cubrir -que ni pintiparado- el hueco de partenaire de la diva que muy pronto dejará el "esposísimo" Bernabé Martí. Durante esta década setentera, con el tenor catalán SÍ lo cantará todo, mientras que a su marido apenas lo convoca para algunos Trovatore (no siempre afortunados, como el de Bilbao en 1970, que no comenté por decoro, pero que supone la primera crítica negativa de importancia en la carrera de la Caballé) y para el Pollione de algunas -pocas en verdad- Norma

Además del mantra de las anulaciones (ya comentado en otro post), la Superba tuvo que luchar también contra la leyenda de que "se hacía acompañar siempre de secundarios"; que no frecuentaba primeros espadas tenoriles con la asiduidad que hubiera sido deseable, vamos. Y desde principios de los 70's, a Bernabé Martí la crítica lo machaca bastante. Siempre valorando sus agudos, eso sí, pero siendo inmisericorde con el resto de cualidades del tenor aragonés. A continuación les podemos ver en su ópera fetiche: Il Pirata de Bellini.


Il Pirata del Liceu, 1970

Y a finales de los 60's, quiso la diosa fortuna que Carles Caballé, hermano y manager de nuestra diva, topara por casualidad en unas audiciones con un jovencísimo tenor, José Mª Carreras, pues así se hacía llamar en sus inicios. Y ese encuentro, sin duda el principio de una gran amistad, se traduciría en incontables actuaciones conjuntas durante toda la década. A saber, por orden cronológico: Lucrezia Borgia (Liceu'70), Maria Stuarda (Covent Garden'71, Paris'72), Luisa Miller (Liceu'72, Nice'80), Caterina Cornaro (London'72), Adriana Lecouvreur (Liceu'72, Valencia, Londres y Madrid'74, Tokyo'76, Nice'77, MET y San Carlo'78), La Traviata (Philadelphia y Liceu'73, Elda'74), Un Ballo in Maschera (Scala'75, Nice y Toulousse'76, Valencia'77), Requiem de Verdi (Salzburg'76, única actuación de Caballé a las órdenes de Karajan), Tosca (Liceu'76, Covent Garden'77, Valencia, Nice y Tokyo'79, Nice y Hamburgo'80), Roberto Devereux (Aix-en-Provence'77 y Hamburgo'78), La Forza del Destino (Scala'78, Liceu'79 y Hamburgo'80), Don Carlo (Nice'79), La Gioconda (Geneve'79), Andrea Chénier (Liceu'79), y finalmente La Bohème del Liceu en 1980.


La pareja Caballé-Carreras, aquí en La Forza del Liceu'79

Durante los 80's seguirían colaborando... pero me detengo aquí, que llevo media hora cascando y todavía no he entrado en lo que os quería contar hoy!!! Me pilláis escuchando la LEGENDARIA Bohème del Liceu de 1971, auténtico documento sonoro para la posteridad, con Montserrat Caballé y... sí amig@s, al quite como siempre: il grandissimo Luciano Pavarotti!. Fijaos con detalle en la foto siguiente... y decidme con sinceridad una cosa: ¿vosotros creéis que la Caballé volvió a mirar a ningún otro tenor -nunca jamás- de la manera en que mira a il divo di tutti divi? Si exceptuamos a su protegido Carreras en alguna Adriana lo dudo mucho...


La Bohème del Liceu'71... un encuentro
histórico y en verdad en la cumbre

Era la primera vez que coincidía encima de un escenario con el insigne tenor de Módena... ¡qué noche la de aquel día!! La prensa no cabía en sí, quizás no tanto por la brillantísima actuación de ambos cantantes, sino por la oportunidad de ver a la diva local enfrentada -esta vez sí- a un peso pesado (sin segundas) de la lírica mundial.

"Una Bohème que ya es historia y como tal entraña, también, su dimensión noticiable. Por fin después de muchos éxitos de Montserrat Caballé, éxitos absolutos, hemos disfrutado de las difícilmente superables cualidades de nuestra diva, frente a un tenor de verdad (...) El hecho se produjo el pasado sábado por la noche en nuestro primer coliseo operístico tras el impacto que causó la reaparación (el tenor ya se había presentado en el Gran Teatro del Liceo en la temporada 63-64) del, hoy día, primer tenor lírico de Italia, Luciano Pavarotti, quien encarnó el 'role' de Rodolfo a una altura artística excepcional. Un cantante poseedor de un bellísimo timbre, varonil, gran extensión y que afina con exactitud (...) Pero lo prometedor, lo sorprendente, es la facilidad con la que canta." 

El amigo Augusto Valera lo clava, como siempre. Esa "facilidad" para frasear y sobrepasar las mayores cimas de cualquier pentagrama que se encontrara por delante, fue el santo y seña de Pavarotti a lo largo de toda su carrera, su rasgo diferencial frente al resto de tenores de toda la historia de la ópera.


El debut de la pareja Caballé-Pavarotti

Abrazo fraternal, amistad verdadera

La Caballé también estuvo sembrada aquella noche. Aunque en una simpática entrevista en el entreacto ella misma afirmara que "la Bohème es la ópera más fácil para cualquier soprano", sin duda se crecía cuando se enfrentaba primus interpares... Y decía antes lo de documento con doble sentido, porque esta misma grabación (ahora sonando el Donde lieta usci... "Addio senza raaaaaaaaaaaaaancoooooooooor", brava!!!!!) nos la puso Jordi Suriñà en su restaurante de Canet -entera- mientras degustábamos exquisitos manjares regados por sus jugosas anécdotas... (¿Sabíais que cuando venía Luciano a Barcelona se pasaba por casa de nuestra diva a cocinarle unos spaghetti? Oído cocina, il tenore viajaba con su propia olla de cocer pasta por todo el mundo!!). En fin, que fue tal la conmoción en la fuerza que me debió notar Jordi, que nada más acabar la audición fue en busca del master original y me lo dejó para que lo pudiera pasar a CD en Barcelona...

Añoranza por una época (musical) de leyenda... que no volverá. Imagen del Liceu 
al finalizar la representación de la Bohème, que encabeza este blog desde sus orígenes

Nuevo homenaje en el Liceu, en esta ocasión con motivo de la imposición de la cruz 
de Chevalier des Arts et des Lettres por parte del cónsul plenipotenciario de Francia.
Nuestra diva emocionada, il divo al fondo manteniendo el tipo

Y en cuanto a las actuaciones conjuntas a partir de esa Bohème legendaria, ciertamente fueron las menos numerosas de las que tuvo con los Tres Tenores; en concreto habría que esperar 5 años, hasta 1976, a que se encontraran de nuevo Mimi y Rodolfo sobre el escenario del MET. Después seguirían únicamente 3 óperas más en los 70's: Luisa Miller (Scala'76 y Bilbao'78), Turandot (San Francisco'77) y la Tosca, también en San Francisco (1978). En los 80's -así como con Plácido deja de cantar, y con Carreras ya hemos visto que continua, a un ritmo de un par de óperas por año- con Luciano haría sólo de nuevo una Bohème (Nice'80), dos Ballo (Covent Garden'81 y San Francisco'82) y de nuevo la Tosca final del MET (1985).

Del resto de 1971, me gustaría destacar para finalizar la Maria Stuarda en la Scala -tras su debut allí el año anterior con otro donizetti, la Lucrezia Borgia-, a dúo con Shirley Verret, que me da pie a comentar el tercer y último sambenito que se le colgó a Montserrat Caballé a lo largo de su carrera: el "genio" ;-) Como comentaría una colega pianista que la acompañó de recitales, muy prudente ella: "I wouldn't say she's tough, but I'd say she is... insistent"... Por la foto a continuación bien habría que creerlo... 

En el rincón izquierdo Shirley Verret (Elisabetta "Queen of England"), y
en el derecho la Caballé (Maria "Queen of Scots"), enfrentadas de verdad

Aunque -nobleza obliga y fuera ya de cotilleos- cabe decir que el enfrentamiento a nivel artístico fue antológico, como bien recogía la prensa local al día siguiente. Venga va, practiquemos un poco el italiano... veamos las crónicas de la serata:


Una carrera de belcanto entre soprano y mezzo

"Un secolo fa, alla prima scaligera (il 30 dicembre 1835), la divina Malibran era senza voce cosicchè l'effetto fu perduto irrimediabilmente. Più fortunato, il pubblico odierno ha ascoltato la parte nel l'interpretazione della Caballé che per belleza di voce, perfezione tecnica, dolcezza di emissioni non ha nulla da invidiare alle dive dell'Ottocento. Grazie a lei, la parte di Maria trova accenti di tenerezza, momenti di poesia che altrimenti non esisterebbero." (Rubens Tedeschi)


Lamento interminable para una voz extraordinaria

"Di Montserrat Caballé dobbiamo dunque dire che la sua 'emissione' è un incanto di purezza, di naturalezza, di rispeto quasi religioso verso la 'nota' e la 'frase'. I suoi 'attachi' bib aggrediscono mai: invitano con la grazia del grande signori. L'intonazione è perfetta, il 'legato' estremamente espressivo, l'agilità di una leggerezza che esclude anche la minima ostentazione. Questa straordinaria artista possiede poi la dote rara e invidiable di non alterare mai i suoni, di non violentarli pur nel 'fortissimo' e nei momenti di maggiore intensità drammatica. Di fronte a tanto ci sembra che non conti certa sua riservatezza nel comportamento scenico." (Giulio Confalonieri)


ME DESPIDO POR hoy, con la recomendación discográfica, justo en el preciso instante en que Mimì deja de respirar... oh! estremecedor el lamento pavarottiano con el "Mimì, Mimì" final!!!!! Joder, esto es ARTE puro!!! Qué ovación!! El Liceu se cae!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Buaaaaaa!!!!!



El último de los Tres Tenores en debutar junto a la Superba

Segundo donizetti para su segunda actuación scaligera

Evolucionando el rol, en una actuación turinesa que mereció ser incluida 
en la prestigiosa colección Los clásicos de la ópera: 400 añoscoordinada 
por Josep Carreras y con asesoramiento de la revista Diverdi

Y no hay más... como véis este año voy un poco justito... por si quisierais tomar nota, quizás juzguéis oportuno regalarme las actuaciones vienesas de ese año (Trovatore y Don Carlo), venga va, enrollaros, que me faltan 2 para el TOP5... mi dealer valenciano seguro que os puede ayudar... muchas gracias!!!

En cuanto a la grabación de estudio de 1971, es simplemente correcta; no se trata de una "ópera mayor", aunque está claro que el papel de Manon Lescaut le iba mucho mejor a nuestra soprano que el de la versión francesa de Massenet.

La Manon pucciniana, caballo de batalla del dúo Caballé-Domingo;
en la Gala Bing del MET al año siguiente elegirían el mismo dueto

(PS Bohème: como hemos visto, Caballé y Pavarotti tardarían 5 años en volver a encontrarse sobre un escenario, casualmente con la misma obra, esta vez en el MET de Nueva York. Y en esa oportunidad, no es que la Superba le pusiera ojitos... sino que directamente le aplaudió. Sí amig@s, como podéis ver en esta filmación casera EXCEPCIONAL -audio+video!-, nada más acabar el Che gelida manina se une a los espectadores aplaudiéndole... genio y figura... apréciese que estamos ante las dos voces más bellas de la historia de la ópera, no necesariamente ante los mejores actores; pero acabemos el acto y el post escuchando de nuevo -y viendo!- el O soave fanciulla, 5 años después del link del Liceu, juzgad vosotros mismos, muy emocionante en cualquier caso)

(PS deberes: la cosecha del '71 es escasa... pero para el año que viene tengo faena; nada menos que nueve grabaciones para seleccionar el TOP5 de 1972: Luisa Miller, Roberto Devereux, Maria Stuarda, Don Carlo, La Traviata -ésta dadla por incluida-, Caterina Cornaro, Il Trovatore, Adriana Lecouvreur y por último la mítica Norma de la Scala... quién da más?!)


Picasso -genio, visionario- sin duda pensaba en Paco de Lucía
mientras pintaba, en 1912, su obra Guitar (I love Eva)


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