martes, 11 de marzo de 2014

Addio del passato (1972, Año VIII, parte 1)

Amig@s, al son del turbador preludio de la Traviata inicio mi post semanal -correspondiente al Año VIII de la era Caballé-Suriñà- turbado también por la magnitud de la información a digerir, estructurar, filtrar y comunicaros este 1972... Si recordáis, la semana pasada os anunciaba que tenía nada menos que 9 (!) óperas que escuchar para preparar el post... Bien, yo hice mis deberes, lo que no esperaba es que el amigo Jordi le hubiera dedicado a este año nada menos que... tres tomos tres!!!

Lo cual permite extraer dos conclusiones evidentes. En primer lugar, que 1972 fue el año cumbre en la carrera de la Superba ("la soprano lírica mejor pagada del mundo", "me retiraré muy pronto", rezan algunas de las crónicas de Jordi ese año). Y no sólo por la cantidad y variedad de las representaciones dadas, sino porque acumula 3 highlights de una relevancia máxima: el debut en el Covent Garden ("at last on stage here!") con esta Traviata antológica que escucho ahora mismo; el debut también en el papel de Adriana Lecouvreur en el Liceu junto al Maurizio de Josep Carreras ("her Adriana was perfection", no nos olvidemos), and last but not least, la legendaria Norma de la Scala, tomando definitivamente el relevo de Maria Callas en el "papel de papeles" (a diferencia de los toreros, los divos dan la alternativa de manera más sutil... la que asistió al evento fue Renata Tebaldi, gran rival de la Callas durante décadas ;-).

Ave Caballé, de parte de Maria que...

Y la segunda conclusión, derivada de la anterior, es que no hay human being que meta toda esta información en un solo post... así que -excepcionalmente- a 1972 le dedicaremos dos publicaciones, ¿os parece bien?. Así me gusta, veamos el primer tomo (tomo V) qué nos depara...

Bien, el año lo iniciamos -como es tradición- en el Gran Teatre del Liceu, acompañada del ya afianzado partenaire Carreras, en una reposición preciosa de la Luisa Miller (¡cómo le corría la voz al Carreras joven!!... oh... nada que ver con Caracalla'90 y el resto de actuaciones con los Tres Tenores)


Cedámosle, por esta vez, los honores de la crónica al joven tenor barcelonés:

"Respecto de José Mª Carreras, sin jugar a las adivinanzas, quiero decir que creo firmemente que su interpretación del aria 'Quando le sere al placido' puede marcar un punto de partida, un punto de referencia, respecto de su carrera artística (...) Carreras une a su bello timbre, a sus innegables cualidades vocales un entusiasmo arrollador, un 'darlo todo' admirable, que es señal inequívoca de la vocación que caracteriza a los grandes cantantes". (Augusto Valera)


Luisa-Caballé y Miller-Glossop, Liceu'72

A continuación de esta actuación liceista, nuestra diva marcha a Venezia... oh!... para una representación del Roberto Devereux antológica (y a la postre única) en el legendario Teatro de la Fenice.


"Mais aujord'hui, c'est Montserrat Caballé qui règne incontestablement sur le bel canto (...) elle arrive à 'habiter' cette musique et obtient des résultats identiques, sur les plans musical et dramatique, que la Callas. Une profonde compréhension du texte et de la partition, un sens psychologique juste et fouillé, une caractérisation effective, un jeu de scène merveilleusement adapté à sa personnalité, tout cela est dejà étonnant, mais il y a en plus cet admirable don du ciel...: sa voix". (Eric Dechamps)

Y de Donizetti a Donizetti, en marzo ya estamos en Paris para ofrecer a los amigos franceses la Maria Stuarda en versión concierto, de nuevo en la Salle Pleyel:

La plus velle voix

"Avec Marie Stuart de Donizetti, Jean Fontaine a réussi à offrir aux Parisiens un concert aussi galvanisant qu'une représentation de Norma avec la Callas, décors et costumes. Ce miracle, nous le devons, bien sûr, à Montserrat Caballé, la plus velle voix dont un puisse rêver, plus somptueuse encore d'année en année, son velours se couvrant d'or, et une artiste dépassant les limites humaines par sa technique, son souffle et ses possibilités qui en font l'interprète inégalable du répertoire dramatique de l'époque romantique".

Y atención a la continuación de la reseña francesa, que marca el tono de adoración absoluta que le profesaban en el país vecino (muy diferente, veremos al final de este post, del dispensado desde la pérfida Albión... ;-)

"Je ne crois pas que son illustre compatriote, morte à vingt-huit ans mais immortalisée par Musset, La Malibran, ait pu produire le même effet magique sur les spectateurs de la Scala en 1835, quand elle interpréta le rôle de la reine Marie Stuart. Je n'imagine aucune artiste capable d'insulter avec autant de violence la reine Elisabeth d'Angleterre en la traitant de bâtarde, 'figlia impura di Bolena', et d'elever avec une telle douceur une dernière prière: 'Deh! Tu di un'umille preghiera' avant de marcher vers l'échafaud, tenant en haleine sur les cimes du sublime pendant les trois quarts d'heure de cette scène final, les spectateurs fascinés de la salle Pleyel". (René Sirvin)

Vaya con la crónica... La preghiera ya os la puse en otro post, escuchad ahora la escena de la confrontación con la reina de la que habla la crítica... Nunca los ángeles (cabreados) cantaron igual...

Y de Paris a Nueva York, para cantar la Isabel de Valois en un nuevo Don Carlo, esta vez en el MET.

"... ideally suited to her"

"As might have been expected, she sang most beautifully. The part of Elizabeth is ideally suited to her. Dramatically, it asks little of the intepreter except to stand around, looking regal and unhappy. This Miss Caballé did with a becoming modest sincerity. Somewhat slimmer than before and handsomely gowned, she moved with an unexpected grace. The sensitivity  and tonal purity of her singing stood out..." (Raimond Ericson)

En el mes de mayo, en el transcurso de un recital benéfico en la capital francesa, nuestra diva cantó desoyendo los consejos médicos -se había desmayado hacía apenas dos semanas en Los Angeles- y se volvió a desmayar, justo cuando entonaba el aria final de la Traviata que da título a este post, para consternación del público de la Opera de Paris. Afortunadamente no pasó de un desvanecimiento, pero ambos sucesos dan buena muestra del ritmo agotador que llevaba la Caballé por aquella época...

El ritmo de prima donna era agotador...

Y llegamos finalmente a la actuación estrella de este post (y mitad justa del año), la Traviata del Covent Garden, el 28 de junio. Lo primero que hay que apuntar es que estamos ante una de las obras más difíciles -por compleja- para la cuerda de soprano. Se dice, no sin razón, que es una obra verdiana que en puridad exigiría tres sopranos diferentes, una para cada uno de los tres actos que la componen: de coloratura en el primero, dramática en el segundo, y lírica en el tercero. Sobrehumano, ¿verdad?. Excepto para Maria Callas, claro, la Jimi Hendrix de la ópera, quien compuso la más excelsa recreación de Violetta jamás vista...

Y pensaréis: ¿cómo se enfrenta Montserrat a tamaño reto y encima en un papel fetiche de su amiga Maria? Pues, en primer lugar, con mucho respeto al compositor y a la obra (recordad: "prefiero cantar antes tres Norma seguidas que una sola Traviata"), y después haciéndose suyo el rol. A diferencia de la gran soprano griega, que se "comía el papel" en los tres actos, la soprano catalana destacaba en el segundo y sobre todo en el acto final (su Addio del passato definitivamente no ha sido superado). Y en mi opinión, nunca cantó mejor esta ópera que en aquella velada londinense, que resultaría ser además su "addio" con dignidad del papel de Violetta, dado que, al año siguiente en el Liceu, tuvo el percance de sobras conocido -el famoso "gallo" en el primer acto- e inmediatamente la sacaría del repertorio. Por tanto, noche memorable. Pero esa es mi opinión, veamos la de la crítica londinense:

Crónica (realista) legendaria en periódico (conservador) legendario

"Madamme Caballé has elected to make her Covent Garden début not in one of her famous early romantic ans majestic parts but as Violetta in Verdi's La Traviata, a role extremely familiar and exceptionally testing to the singing actress who undertakes it. This was no new production but a revival of Visconti's 1967 black-and-white staging into which Mme Caballé brought her own costumes, pastel blue and lilac as well as monochrome - a pity".

Dos cositas antes de seguir: primero la valentía de nuestra diva. Joder, ¿que voy a debutar en la Royal Opera House, uno de los Big4? Pues venga una Traviata!!!! Y en segundo lugar, sorprende la polvareda que levantó la decisión de la Superba de llevar su propia ropa para la representación, tampoco le quedaba tan mal, ¿no?!

Guapísima Violetta... con un par! (Foto: Donald Southern)

But out of gossip... el comentario acerca del vestuario a buen seguro venía más por el lado de la "adecuación" de que quien interpretara el papel de la "cortesana" parisina (por decirlo finamente) fuera una cantante... "voluminosa". Es así, y aquí para gustos colores. ¿Todas las Violetta, o las Mimì, han de ser delgadas?. ¿Vamos a la ópera a ver figurines o a elevarnos?. ¿Qué opináis?. Personalmente pienso que no es un tema tanto de físico como de capacidad actoral... Acabamos de ver cómo describía el amigo americano a la Caballé en el Don Carlo, ¿verdad?. Y si echasteis un vistazo el post pasado al vídeo de la Bohème neoyorquina con Pavarotti sobran más comentarios... En cualquier caso, Montserrat Caballé, DIVA, imponía sus condiciones: 

- My friends from London, yo debuto con La Traviata y me llevo la ropa, ¿algún problema?
- Please! Madamme Caballé, la esperamos encantados, God bless you! 

Otras sopranos, ya en nuestros días, no han tenido la misma suerte, o la misma personalidad "insistent" ;-) y directamente se las ha echado de los castings por gordas. Tal cual. Pero no nos desviemos, sigamos con la crónica de la velada:

"There is something in Violetta's music for almost every accomplished soprano. Mme Caballé's artistic range and refined musicianship encouraged one to hope, if not expect, that she would bring special elloquence to all four of the opera's scenes: the lightness and brilliance of the first act, the gentle, selfless sacrifice of the interview with Germont, the grander phatos of her disastrous appearance at Flora's party, and the whispered tragedy of her dead scene...

And so, if I declare that this Violetta (uf, perdón!! qué estremecedor es el inicio del último acto... madre de Dios...) was most moving in the 'Pietà, gran Dio' refrains of act two scene two, and in the ensemble finale of that scene, and that she sang 'Addio del passato' (apuntito de sonar!!!!) in the last act with just the thread of tone exquisitely moulded, then pressed into an outcry of heartfelt sorrow, this does not mean that... (esperad, dejadme juzgar por mí mismo, ahora vuelvo)

"An outcry of heartfelt sorrow"... joder, no se puede describir mejor lo que acaba de suceder, amig@s, un grito desgarrador de dolor y pena... pero así no hay quien escriba... Un momento por favor... Ya:

"this does not mean that she did not give us memorable singing earlier (...) But it was not the whole Violetta that Caballé's gift can surely communicate. She look young and handsome, especially in the first act, and always moved and behaved to her best advantage. I would guess that the occasion robbed 'Dite alla giovine' of its proper pathos and 'Sempre libera' of true brilliance..."

Y ATENCIÓN A lo que sigue, es importante, ya acabamos:

"Whether the physical impersonation of the whole Violetta is within her dramatic powers, I am not convinced though I wish I were writing about one of her later performances in this revival". 

Chapeau!, ¿quién es este visionario?. El amigo William Mann, da gusto escuchar a gente sabia, ¿no os parece?. Pero veamos, a modo de guiño humorístico -o qué coño, como realidad palmaria de lo que nos enredan los medios de comunicación en este país nuestro- cómo se relató esa misma actuación desde España (o Francia, que para el caso que aquí aplica es lo mismo):

Para empezar la foto no es de la representación mencionada
(no comment), y para acabar "el juicio de los críticos NO fue unánime", 
hubo matices relevantes como hemos visto, en fin...

... Que nos vamos por hoy, ha sido un placer como siempre acompañaros en este viaje por las excelsas cumbres líricas; la semana que viene acabaremos de transitar el año 1972, ¡nos queda lo mejor!!. Pero ahora yo estoy agotado, y eso que para este post sólo he consumido medio tomo de los tres!!

Ah, para mi recomendación discográfica semanal, veamos si lo adivináis... ¿cuántas de las representaciones hoy mencionadas tengo? :-)) Fuera coñas, este gran hombre que fue Jordi Suriñà y yo estábamos predestinados a encontrarnos...

Aquí con Carreras en 1985

Si tenéis dos horas escuchadla aquí entera, es la única
vez que la Caballé cantó en la Fenice, precioso teatro

La pareja operística Caballé-Carreras en un donizetti antológico

Con el gran Corelli, DIVO, en el link podéis escucharla entera

 Con otro DIVO, el insigne Niccolai Gedda
que está superior... incluso a ella para mi gusto


(PS: que sepáis que en 1975 se retira, por eso Jordi dejó de recopilar reseñas ese año ;-)

"Ya no quiero cantar más. La decisión es terminante"




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.