martes, 14 de enero de 2014

Vissi d'arte, vissi d'amore...

(Dedicado a Nando Sánchez -AMIGO-, la primera persona que me habló del Sant Jordi de Canet... y de los tesoros que escondía; la Tosca del Liceu se acerca)

CARAMBA amig@s, ya estamos en 1985!! Esto de Internet es como el papel, lo aguanta todo... Y por qué damos ese salto en el tiempo? Pues sencillamente porque, como veréis enseguida, las 2 décadas de reinado de Caballé -me refiero a reinado en soledad y en la cumbre- llegan a su fin este año. No tanto por motivos de "decadencia vocal" (aunque algo de eso hay lógicamente, después de 30 años de carrera tan "crossover" y a ese nivel), sino sobre todo por causas físicas y prescripción médica. Como ella misma afirmó en una entrevista al dominical de El Periódico en abril de 2008: "a causa del tumor detectado en 1985 en Nueva York, en 1992 -tras una actuación en Il viaggio a Reims en el Covent Garden de Londres- los médicos me recomendaron que evitara el estrés de los ensayos y que llevara una vida más tranquila".

Pero centrémonos en la evolución artística de nuestra diva. En 1985, el MET le concede el privilegio de inaugurar la temporada junto a Luciano Pavarotti (durante años, Pavarotti y Domingo se alternaron la opening night del Metropolitan Opera House. ¡El todo NY asistía!). La obra seleccionada para la ocasión es la Tosca, de Giacomo Puccini (nota para los amigos: estoy persiguiendo esa grabación... mientras tanto me consuelo con otra excepcional Tosca de ambos cantantes, la de San Francisco en 1978, absolutamente sublimes los dos, banda sonora de este post).


Ensayando la Tosca con Pavarotti
MET 1985

En la crónica de James R. Oestreich en The Times de Londres al respecto de la actuación se puede leer: "Caballé is known for her last-minute cancellations' (...) Not that one expected great acting from the likes of Caballé and Luciano Pavarotti, least of all on this glittering occasion (...) And how Pavarotti sang. Perhaps spurred by the challenge of succeeding Placido Domingo as the production's Cavaradossi, he simply filled the massive house with unforced tone, warm, vibrant and lovely... For her part, Caballé, while occasionally rivalling her companion in tonal amplitude, sounded tentative, and her intonation wavered, especially at the start. What did not fail, however, was the famous high pianissimo, as she slipped off the climax of 'Vissi d'arte' (...) A sizeable contingent (claque?) in the gallery hooted Caballé's lone solo curtain call at the evening's end. Some of this may have been a response to the dramatic action...".

Bueno, bueno... La pérfida albión!! :-) Es broma, a pesar de provenir de un diario británico, y de no haber estado presente esa noche allí, doy bastante crédito a lo transcrito. Fijaos que en la reseña salen a relucir varios de los mantras que -en mayor o menor medida- persiguieron a la Superba durante toda su carrera a partir de la segunda mitad de los 80's... Cancelaciones "supuestamente" constantes, capacidad "actoral" puesta en duda, falta de regularidad en el canto... pero eso sí: siempre su pianissimo! Volviendo a la Tosca, deciros que este rol fue uno de sus grandes éxitos, y la segunda ópera en número de representaciones a lo largo de toda su carrera (sólo por detrás de Norma, claro). De nuevo, un papel "propiedad" de la Callas hasta que ella llegó y lo hizo suyo. Casualmente, esa noche de 1985 en el MET fue la última vez que lo interpretó, quizás leería la crónica del Times...


La "última" Tosca, MET 1985

En este punto es obligado volver la vista de nuevo al Reino Unido, en concreto a la edición de abril de 2007 de la revista BBC Music Magazine (la "biblia" inglesa de la música clásica). En su cover story "The 20 Greatest Sopranos of all Time" afirma al respecto de Caballé: "All that matters with Montserrat is the music, the line, the control, the shading: listen to her 'Vissi d'arte' from Puccini's Tosca for superhuman amounts of all those qualities" (nota del autor: se refiere a la versión grabada en estudio con Sir Colin Davis en 1976, el link es de una actuación en directo más tardía, pero válida igualmente). Y prosigue el articulista: "For those of us who sometimes think there is no point in any opera other than bel canto, Montserrat is the goddess for whom many of the operas of Donizetti and Bellini -previously seen as pretty pointless- were revived and given meaning through the medium of pure sound. Listen to her in Bellini's Il pirata or I puritani: that -hypnotic, time-stopping pirouettes through the musical ether- is the point of opera".

Ay... Siempre la Tosca...Personalmente creo que fue el papel en el que más conectó con la Callas... Pero ¿por qué decimos que ésta de 1985 es el punto de inflexión en la carrera de la Caballé? ¿Cuál es el devenir profesional de nuestra diva a partir de ese año? Veámoslo a continuación, comparando el TOP10 de los roles cantados por ella "antes" y "después" de ese año crítico (ranking personal, en función del número de representaciones registradas de cada ópera, base 1111 actuaciones):


     
TOP10 óperas Caballé,
pre y post '85

La frontera es nítida, ¿verdad? Sabed que los 10 primeros papeles suponen más del 40% del total de actuaciones en la carrera de la Superba, y si sumamos del 11 al 13 (Turandot -en sus dos roles- Aida y Bohème) sobrepasamos holgadamente el 50%. Por el otro lado, la suma de los 10 primeros roles "post '85" apenas alcanza el 10% de actuaciones. En cuanto a compositores, queda todavía mejor definido el punto de inflexión: en la primera columna encontramos obras de todos y cada uno de los "big 4" en ópera italiana (Bellini, Verdi, Puccini y Donizetti). O sea, el gran repertorio. En la segunda, por contra, y descontado el TOP3 "rossiniano" y el "wagner" atípico, empiezan a aparecer en los puestos de cabeza papeles de Massenet, Lully, Giordano, Bizet... es decir, repertorio pequeño. 

Adicionalmente, hay que tener en cuenta que entre su Viaggio de Londres en 1992 y el Henry VIII del Liceu en 2002 no representó una sola ópera en escena, por prescripción médica según hemos visto. En ese período sólo dio recitales... centenares de recitales y conciertos. Tiremos de la ironía british otra vez: "These days a recital by Montserrat Caballé seems to be an invitation for audience participation... Did she really say this was her twenty-second recital in London?!" escribía el Times en 1987... :-).

Cabe concluir por tanto que, a pesar de que hagiógrafos suyos hablaban en fechas tan lejanas como 2002 de "cuatro décadas en el trono", Caballé estuvo en el trono exactamente veinte años, los comprendidos entre 1965 y 1984, lo que no es poco, ¿verdad? Lo que hizo a partir de 1985 puede calificarse de "carrera menor" en el mejor de los casos (cuando no de "divertimento", ver PS para ello, éste es un blog serio ;-), en roles adaptados a su nueva situación física y vocal, con un repertorio que en nada podía compararse al de las décadas gloriosas. Miento, en una cosa sí era muy similar: nuestra diva siguió redescubriendo auténticas joyas operísticas que permanecían en el olvido. En el siguiente collage podéis ver un resumen de los puntos álgidos de la tercera y última etapa profesional de nuestra prima donna...


"Carrera menor" y reconocimientos a partir de 1985,
entre ellos el Doctorado honoris causa por la UPV en 1999

Pero sin duda la fecha que merece especial mención en esta tercera fase es 1989: ese año nuestra diva ataca por primera vez el rol principal femenino en... el Tristan und Isolde wagneriano!! ¿Qué necesidad tenía la Superba en fecha tan tardía, con todo demostrado, de hacer esa incursión de altísimo riesgo en un papel que no le iba precisamente a su voz?! Habrá que creer a Terenci Moix cuando declaraba aquello del "gran fervor por la aventura de Montserrat Caballé"... En verdad hay que decir que la Caballé salió viva del envite, que ya es mucho, aunque no del todo satisfecha. Veamos la crónica de Agustí Fancelli sobre esa actuación publicada en El País, y que llevaba por esclarecedor título La verdad, en ella puede leerse: "Saltó la verdad en el Liceo. La otra noche se vivió allí un acontecimiento artístico de primera magnitud que (...) no escenifica otra cosa que el descarnado, profundo compromiso con el género. A función terminada, Montserrat Caballé salió a saludar una primera vez algo enfurruñada: su propia verdad no había quedado satisfecha con el Liebestod, el aria final de la obra que mejor se adapta a sus características vocales (...)

Continúa la reseña de Fancelli: "¿Es importante este hecho? Por supuesto, porque es la misma diva la que concede al fallo su magistral desprecio, síntoma del compromiso adquirido previamente y de un afán de superación no acallado por una ya histórica admiración internacional (...) Y concluye: "Pero al evaluar el trabajo de conjunto, el espectador emocionado descubrirá un primer acto simplemente genial: esa línea de canto con la que la soprano resuelve el relato de su antigua relación con Tristán-Tantris o esa imparable vis dramática con la que reclama la presencia del héroe (...) La Caballé no cayó al suelo, muerta, al final de la obra: porque la verdad del arte siempre permanece de pie" (snifff...)


"La verdad del arte siempre permanece de pie"

En 1994 se publica la biografía oficial autorizada de Montserrat Caballé: Casta diva (pongámosle 3-4 años mínimo de preparación previa... ¿qué DIVA autorizaría un trabajo así si no diera por cerrada su etapa de esplendor?), y en 2003 se estrena su película-documental Caballé: beyond music, ambos releases mencionados con anterioridad en este blog.


 

Otro de los hechos que tampoco ayuda a que Montserrat se prodigue en su ciudad natal durante estos años es sin duda el incendio del Gran Teatre del Liceu, en 1994. La Caballé resultó muy afectada por el suceso, de hecho se enteró de la noticia de camino al aeropuerto y pidió al chófer que la llevara inmediatamente al coliseo en llamas... Posteriormente, como declaró Joan Matabosch, ella fue la primera y la que más ayudó a reunir fondos para su reconstrucción... "dov'era e com'era"... A continuación, sendas portadas de La Vanguardia de 1994 y 1999, referidas al incendio y reconstrucción del Gran Teatre:


          
         Portada de La Vanguardia del
         martes 1 de febrero de 1994
Portada de La Vanguardia del
viernes 8 de octubre de 1999

Ya en 2002, el Liceu rindió un homenaje a la diva con motivo del 40 aniversario de su debut en el coliseo. La ópera elegida fue una obra maestra desconocida de Camille Saint-Saens, Henry VIII, y la Superba quiso llamar al realizador de su mítica Norma en Orange, Pierre Jourdan, para que se encargara de la mise en scène, reconociéndole así el papel clave jugado en su carrera. Entre estas dos fotos hay 40 años de "reinado".



TRES ÚLTIMOS APUNTES para finalizar. En 2006, la ciudad de Basilea homenajea a la diva por el 50 aniversario de su debut en La Bohème de 1956. Así lo recoge El País de la época, en un bonito dibujo de Loredano que acompaña la crónica de Agustí Fancelli: "Aquel 17 de noviembre de 1956 tuvo la suerte de cara: Irene Salemka, la Mimí titular de La Bohème, había tenido que viajar a Londres para una grabación, la primera cover se hallaba enferma y la segunda disfrutaba de un permiso fuera de la ciudad suiza. Ahí estaba Montserrat Caballé, con unas ganas de comerse el mundo que todavía no se le han pasado. Triunfó. Fue el primer papel mayor de una vida dedicada por entero a la música". En la entrevista, la Caballé reconoce de nuevo el papel jugado por Badía, Kemmeny y Annovazzi, sin olvidar a los Bertrand, en aquella etapa fundacional. Y se resalta la importancia de haber acumulado un gran bagaje musical antes de debutar, al igual que Joan Sutherland ("hoy en día hay mucha prisa por debutar"). Finaliza la crónica con una anécdota: "Nadie ha conocido su voz como ella misma. En su último recital en el Liceo, durante la temporada 1993-94, una forofa le pidió en la tanda de propinas que cantara el Vissi d'arte de Tosca. Sin despeinarse, Montserrat Caballé le contestó: '¡Ay, nena, qué más quisiera yo que poderla cantar todavía'. Ese desparpajo, buen humor y un punto de mala baba encandilaban al gran Terenci Moix".



En 2007, la última crónica recogida en mi colección, también la última actuación suya que tengo registrada, Montserrat Caballé realiza un cameo en La fille du régiment de Viena, con Flórez y Dessay. En reconocimiento a una carrera inigualable, y a pesar de ser un papel secundario, el de Duquesa de Krakentorp, la Superba "se llevó una mayúscula ovación de varios minutos en medio de la cual se gritó: 'Wir lieben dich' (te queremos)", según relata Roger Alier en la crónica de La Vanguardia. En el curtain call final, la diva salió a saludar en último lugar, emotivo momento sin duda que podéis ver aquí si lo deseáis... También puede verse en youtube su intervención íntegra... Simpática...


    

La Duquesa de Krakentorp, el último papel de Caballé
en escena (Viena, 2007) 

Finalmente, en 2012 el Liceu editó un triple CD de homenaje a "50 años" de carrera de Montserrat Caballé... Valga la publicación como "documento", ciertamente contiene algunas píldoras musicales de mucha calidad, pero en general el sonido y la producción son "manifiestamente mejorables"... (como ya dije en su momento, esperamos mucho más del coliseo de La Rambla en cuanto a recuperación de actuaciones gloriosas de nuestra diva). Con motivo de su presentación, se organizó una "gala" para homenajearla en directo... sin duda con mucha voluntad pero escaso brillo... Plácido Domingo envió un saludo a través del vídeo, quienes sí estuvieron presentes fueron Pons, Carreras y Flórez, como podéis comprobar en la foto... Ah!, genio y figura, la Superba se hizo ella misma de maestra de ceremonias, incluso se atrevió con un Rossini de cuyo nombre no quiero acordarme... Snifff!


La diva presentando el recopilatorio...


... y haciendo de maestra de ceremonias en su fiesta

Esto es todo por hoy amig@s!! A partir del próximo martes revisitaremos (¡por fin!), año a año y apoyados en las crónicas de Jordi Suriñà, las dos décadas prodigiosas de Montserrat Caballé, de 1965 a 1984, los años de construcción del mito. Os prometo (intentar) posts más ligeros, dejaré que hable Jordi a través de sus reseñas... y sus anécdotas, salud!


Tarjeta del desaparecido restaurante-templo

(PS: sí... También estuvo lo de Freddie Mercury... En marzo de 1981 el cantante acudió a la representación de Un ballo in maschera en el Covent Garden, en principio a disfrutar con Pavarotti pero... tal y como se recoge en su biografía "definitiva", escrita por Lesley-Ann Jones y publicada por Alianza Editorial, "en el segundo acto salió a escena la prima donna, que era Montserrat, y fue el no va más. Freddie se quedó boquiabierto. Casi se olvidó de que Pavarotti estaba en el escenario. A partir de aquel momento a la única que quería oír era a Caballé (...) Tras la representación, a Freddie se le caía la baba por el "tono cristalino", la "versatilidad vocal" y la "impecable técnica" de la diva. 'Eso sí que es una cantante de verdad', decía una y otra vez. Si me pidieran que citara diez imágenes de personas felices que he visto en mi vida una de ellas es la de Freddie después de ver a Montserrat actuar en el Covent Garden", dice Paul Gambaccini ... Más adelante, ya en Barcelona y promocionando el disco con el mismo título grabado en ocasión de los Juegos Olímpicos de 1992, el propio cantante se reafirmó en su opinión: "Por lo que a mí respecta, Montserrat Caballé tiene la mejor voz de todos los seres humanos vivos")


Amelia y Riccardo en el Ballo de Mercury,
de nuevo el dúo Caballé-Pavarotti

(PS2: gracias a Marc Rodríguez, fan de Mercury y los Queen, por el dato biográfico)

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