martes, 7 de enero de 2014

Flowers from the prima donna

HOLA amig@s, "si bien es saludable analizar la carrera de Caballé en perspectiva, resulta aún más sorprendente si se la relaciona con la de dos de sus más eminentes colegas de posguerra que tenían, al menos en parte, un repertorio similar: Maria Callas y Joan Sutherland. La carrera de la soprano griega duró de 1947 hasta 1965, un período de dieciocho años durante el cual sólo hizo seiscientas representaciones en total. La carrera de la Sutherland se extendió entre 1952 y 1990, treinta y ocho años en la brecha para dar solamente mil ochocientas actuaciones (...) Las tres mil ochocientas actuaciones de Montserrat adquieren así un significado nuevo: desde el punto de vista puramente estadístico, no hay nadie que pueda compararse con ella" (Pullen y Jay-Taylor, op.cit.).

Ay... si el insigne Alfredo Kraus levantara la cabeza... Valgan las líneas anteriores del prólogo de Casta Diva únicamente a nivel comparativo ("estadístico", como dicen los autores). La ópera no debería ser en absoluto una competición, aunque algunos eminentes -y ya maduros- cantantes se empeñen en ir sumando rol tras rol a su repertorio, incluso cambiando de cuerda... Pero volvamos a ese prólogo, porque lo que afirman los autores a continuación ya tiene mucho más interés: "Incluso en los años de mayor actividad -a principios de los cincuenta- la Callas (...) jamás cantó en público una sola nota que no fuese de ópera. La Sutherland se aventuró muy pocas veces en el repertorio del recital (...) Mientras que la Callas casi nunca cantó nada de la escuela alemana en la que empezó Caballé, la Sutherland no sólo evitó esto sino la mayor parte de las obras del verismo y las más serias de Verdi".

Alto chic@s!!, que esta información ya es más ilustrativa. En primer lugar nos permite recordar lo obvio: estamos hablando de las tres únicas DIVAS -con mayúsculas- de la segunda mitad del siglo XX. Sin discusión alguna: la Divina (Maria Callas), la Stupenda (Joan Sutherland) y la Superba (Montserrat Caballé). Las tres con gran solidez técnica, amplio repertorio, muchísimo carácter y un aura indiscutible. Amén de ser las tres grandes "Normas" de la historia de la ópera, al menos de la ópera grabada. Hay que tener en cuenta que Norma es "la" ópera, la que permite acceder al último peldaño del "olimpo operístico" femenino, alcanzando el grado máximo de soprano assoluto, la consagración de auténtica prima donna.

Y en segundo término, más allá de contadores, nos da la "foto grande" del repertorio de Caballé, relativizándolo respecto a las únicas "rivales" verdaderas que tuvo a lo largo de su reinado (que me disculpen, de verdad, Victoria de los Ángeles, Renata Tebaldi -gran amiga de Montserrat-, Leontyne Price, Birgit Nilsson... y luego Renata Scoto, Mirella Freni etc, etc, etc).



Joan Sutherland recibe la visita de Maria Callas...
... y la de Caballé tras una Norma
con su marido, Bernabé Martí


La gran Renata Tebaldi felicitando a la Caballé 
tras el éxito de su Norma en la Scala

Pero dijimos en el anterior post que íbamos a poner en contexto los veinte años centrales de la carrera de nuestra diva. Vamos a ello. Si damos por buenas las cifras de Callas, unas 600 representaciones (ópera "pura", sin zarzuela, lied, ...) por el triple de Sutherland (ésta sin apenas repertorio verista y verdiano), ¿nos tendríamos que creer las casi 4.000 de la Superba?... Por mi parte, debo decir que tras casi 20 años de seguimiento de su carrera tengo registradas únicamente 1111 representaciones, desde la Novena de Valencia en 1955 hasta su aparición como invitada especial en 2007 en la representación de Viena de la Fille du Régiment con Juan Diego Flórez y Natalie Dessay. En cualquier caso, más de mil y una noches ;-) me parecen suficientemente "estadísticas" para afirmar que entre el 70% y el 80% se realizaron sin duda en el período de 20 años comprendido entre 1965 y 1984.

A partir de 1985 (fecha en la que le diagnostican el segundo tumor, enfermedad por cierto llevada con absoluta discreción, "com s'han de portar aquestes coses, igual que el de 1974"), sólo tengo contabilizadas unas 250 representaciones (apenas el 20% de su carrera), con mayoría abrumadora de "nuevos roles" y de las cuales prácticamente 100 son conciertos y recitales (los 90's fueron su década perdida, entre otras cosas se quema el Liceu... en el siguiente post hablaremos de ello). El 10% restante de actuaciones se refieren obviamente a la inicial década del exilio, revisitada en el anterior post.

VOY ACABANDO por hoy, pero antes debo haceros una confesión personalísima: aunque fui originalmente "caballeista" acérrimo (en todos los sentidos), con el tiempo me he vuelto más... "krausista". Y creo que a Don Alfredo Kraus, para mí el mejor tenor español junto a Jaume Aragall, le gustaría que acabara este escrito ofreciendo unas píldoras de calidad, en forma de opiniones sobre la Caballé vertidas por ilustres colegas o admiradores suyos, que nos ayudarán a acercarnos a un perfil tan poliédrico como es el de nuestra diva. Todas ellas están extraídas de la película-documental sobre la vida y carrera de la SuperbaCaballé: beyond music, editada por Cameo en 2003, cuyo visionado es obligado para todos los amantes de la música en general y en especial para aquellos que se aburran con mis posts...

Claudio Abbado (director): "... desde Mozart a Rossini, Verdi, el repertorio alemán... En todo lo que cantaba era ella, es ella (...) Sabía poner su voz a disposición del compositor, hacía música, cantaba de una manera única, con su personalidad, con su voz y su arte maravilloso".


Claudio Abbado dirigiendo a Montserrat Caballé

Ioan Holender (director Staatsoper Wien): "Es la cantante más universal de nuestro tiempo. Ha cantado desde Norma hasta Isolde, desde Donna Elvira -su debut en este teatro- a Salomé, desde Tosca hasta Sieglinde. Esto es absolutamente único en la historia de la música. Y todo a ese nivel".

Zubin Mehta (director, confirmado para dirigir el Concierto de Año Nuevo de Viena en 2015): "Cuando te encuentras con una persona como Montserrat, con esas cualidades musicales, y ese control del canto, entonces todo lo que hemos soñado se hace realidad... Montserrat dominaba tanto el gran spinto italiano como el bel canto... No muchas personas han conseguido eso, quizás la Callas... Recuerdo su Desdémona... Yo olvidaba mover las manos, porque la admiraba tanto en la escena... Es la interpretación verdiana más ideal que se pueda imaginar... Yo estaba en la gloria, no podía esperar hasta la siguiente representación. Montserrat me dio, como pocos otros cantantes, Plácido también, un nivel desde el que poder juzgar a los demás".


Mehta vibrando con Caballé en el mítico
Requiem de Verdi en Nueva York, 1980

Lois Kirchembaun (dama neoyorquina, asistió a la célebre noche del Carnegie Hall): "Nunca pensé que oiría cantar de aquel modo. Tenías que estar allí para creer lo que oías. No podías creer a tus propios oídos... Era algo que te transportaba, un sonido muy especial, muy especial..."

Denny Dayviss (directora de la London Opera Society, comentando dos representaciones de la Caballé): "todo el público enloqueció después del primer acto (de la Lucrezia Borgia), se levantó y aplaudió unánimemente... La segunda ópera que hizo para mí un año después fue Il pirata, ella tuvo un accidente dos meses antes en Nueva York y se rompió la rodilla, pero consiguió venir a Londres y cantar en Il pirata... con muletas! Y cantó como una diosa" (doy fe, tengo la grabación y es pirata, pirata!!).

José Antonio Campos (director): "su dominio del instrumento, y la capacidad de hacer música al mismo tiempo, va contra la naturaleza".


Marylin Horne (mezzo soprano): "el sonido de Montserrat es legendario, y creo que además de ese don natural que posee ha trabajado muy, muy duro".


Marylin Horne, gran mezzo
rossiniana y amiga

Renée Fleming (soprano): "El bel canto es el repertorio más virtuoso de una soprano, llegados a este punto podemos decir: 'Esta es la verdadera artista, la artista completa'. No creo que haya otro pianíssimo en la historia que se le pueda comparar. No sólo porque sea dulce, sino porque tiene algo en el color, en el sonido, y en su manera de realizarlo, que es pura magia".

Plácido Domingo (mejor tenor de la historia para BBC Music Magazine, "The 20 greatest tenors of all time", abril 2008): "Esa manera de flotar el sonido de Montserrat, esos pianos, donde parecía que podía cantar tres páginas sin respirar, apenas con un hilo de voz... pero que era de una belleza que te llegaba profundamente (...) Pasamos unos años, significativos en nuestras carreras, donde todo era... un misterio: tú haces una frase, después ella te contesta, y en esa misma forma de contestar tú ves la belleza del sonido... tú mismo tratas de superar todavía esa frase, si es que puedes, es como una competición sana..." (podéis comprobarlo perfectamente aquí: Manon Lescaut - Tu, tu amore - Gala Bing, MET 1972).

Dame Joan Sutherland (prima donna): "Su maravillosa habilidad vocal, sus fabulosos pianíssimos, flotando en el aire, es algo que no se escucha muy a menudo hoy en día (...) Realmente es una gran compañera, sabe hacerte reír. La adoro".


La Superba y la Stupenda cogidas de la mano,
con el maestro Pavarotti de testigo

Samuel Ramey (bajo): "Estábamos en Londres haciendo una grabación de Norma, con Joan Sutherland, Luciano Pavarotti y yo mismo. El primer día nos reunimos todos para un ensayo y Montserrat entró con un ramo de flores para Dame Joan Sutherland. Se acercó, le entregó las flores y Dame Joan dijo: 'Oh...! Flowers for the prima donna', y Montserrat contestó: 'No, no... flowers from the prima donna'" (Caballé en estado puro :-)))).

Y para acabar Pierre Jourdan, realizador de su mítica Norma de Orange en 1974: "Uno puede, con una mujer de tanto talento, llegar a los grandes niveles de tragedia en el arte lírico, ir más allá del fenómeno vocal. Y eso fue lo que ocurrió en Norma. Creo que esta representación es uno de los grandes éxitos de su carrera, porque todo estaba allí. La noche del estreno había un Mistral enorme, inmenso, que soplaba enfurecido, pero ella decidió vencer la fuerza de los elementos. Era como una diosa en medio del viento, con los velos flotando, ella cantando... Nos sentimos totalmente transportados. Es muy difícil ver y escuchar esto sin sentir en tu interior una conmoción artística y musical total. Creo que rara vez se ha estado tan cerca de la perfección".


Pierre Jourdan

¿Qué puedo añadir?. Nada, claro, sólo esperar que los testimonios anteriores os hayan ayudado a dimensionar el verdadero alcance del fenómeno Caballé. Dejemos que sea ella, la homenajeada, quien cierre este post narrándonos un par de anécdotas sobre Maria Callas aparecidas en el citado documental. Al respecto de una representación suya de la Tosca en el Covent Garden, la primera después de que la Divina cantara por última vez ese rol allí, nuestra diva comenta: "Tenían el libro con todas las indicaciones de la puesta en escena de Zeffirelli para la Callas, y los movimientos... no me iban bien. Llamé a Maria a su apartamento de París, diez días antes de morir fue, y se lo expliqué. Me dijo: '¿Cómo puede ser?!... Les llamo ahora mismo... Haz tu Tosca como la has hecho toda la vida, que es como tienes éxito'. Tras la llamada de la Callas, el director de escena vino a verme y me dijo: 'De acuerdo, lo haremos a su manera'. Y yo contesté: mire, es que las copias siempre son malas..." 

Al final del documental, Caballé hace su particular y sentido homenaje a la Divina: "Creo que Maria tenía una sana envidia de mí como mujer, porque ella tenía por compañero sólo el éxito... y cuando el éxito falló, la soledad era muy grande. Siempre que hablaba conmigo era como si se bajara del pedestal, era... como una hermana mía, ese sentimiento yo lo tenía hablando con ella, en su casa de Paris, en el apartamento de Nueva York, en Londres... Era siempre una conversación de dos mujeres, nunca fue ni 'la diva' ni 'la cantante' que habló conmigo, siempre fue 'la Maria', sencillamente".


Fotografía dedicada por la Divina a la Superba:
"To Montserrat Caballé with all my admiration"

Hasta el próximo post, amig@s.

(PS: la relación, tanto profesional como personal, entre los dos grandes divos españoles, Montserrat Caballé y Alfredo Kraus, fue prácticamente inexistente. Hay mucho anecdotario al respecto de porqué... pero en la leyenda de la ópera siempre quedará la Manon de Madrid en 1967, la única noche que compartieron en un escenario!! La diva siempre lamentó no haber cantado más con el insigne tenor... Y el tenor apenas menciona a la diva en su biografía autorizada... ¿Por qué?! Cuando lleguemos al post del año 1967 os lo contaré en detalle :-) Al final, no obstante, parece que hicieron las paces, como demuestra esta secuencia de capturas de 1989 en la Gala de Reyes de Madrid... Momento histórico, sin duda)


 

 


(PS2: otra de Caballé y Kraus, acabo de leer que a finales de 2014 el Real organizará una gala de homenaje a Montserrat Caballé y se conmemorarán también los 15 años del fallecimiento de Alfredo Kraus)

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