martes, 28 de enero de 2014

D'amor sull'ali rosee... (1966, Año II)

Hola chic@s, bienvenidas y bienvenidos a 1966, año II de la era Caballé-Suriñà

Os prometo que este post SÍ va a ser ligero, va. El año se iniciaba, cómo no, con sus habituales representaciones navideñas en Barcelona, en este caso esperadísimas ya que durante todo 1965 no pisó el coliseo de La Rambla. Mientras que en diciembre de 1964 despedía el año en el Liceu una gran Manon Lescaut, en enero de 1966 hacía su reaparición la ya diva Leonora.


Sí amig@s, Il trovatore fue la ópera seleccionada para debutar el año. Las crónicas de Jordi Suriñà así lo recogían:



En la reseña puede leerse: "No podemos dejar de reflejar el triunfo conseguido por la soprano Montserrat Caballé, que ha hecho su reaparición en el primer escenario barcelonés después de sus resonantes éxitos últimamente alcanzados en Norte y Sudamérica... Montserrat Caballé ha estado magnífica..."

Por su parte, el crítico Manuel R de Llauder escribía en esta crónica:


"El Liceo se convirtió anoche en un hervidero de emociones, que culminaron cuando Montserrat Caballé cantó de un modo inenarrable el aria del primer cuadro del cuarto acto de 'El Trovador', la popular y tremebunda ópera de Verdi (el aria en cuestión es el D'amor sull'ali rosee, tenéis el link en la discografía seleccionada al final del post). Fue el momento más sublime de la memorable velada, porque la eximia soprano barcelonesa, al expresar el dolor de 'Leonora' por la prisión de su amado 'Manrique', puso bien de relieve aquellas dotes privilegiadas que la han elevado al rango internacional justamente conquistado a lo largo de su brillantísima carrera..."

Caballé como Leonora junto a
Kostas Paskalis (Conte di Luna)
Liceu 1966

Aunque hay que decir que en la crónica de La Vanguardia Española se hace más mención a la condecoración recibida (la Orden de Isabel la Católica) que a la actuación. Éste sería el primero de los numerosos homenajes que la Caballé recibió durante toda su carrera barcelonesa. En los parlamentos de agradecimiento, la diva -que había querido recibir expresamente la condecoración encima del escenario de su coliseo- hizo extensivo su homenaje "a sus maestras -Conchita Badía una de ellas-, a su empresario -el legendario Juan Antonio Pamias- y a todas las cantantes españolas -Victoria de los Ángeles, Teresa Berganza, Pilar Lorengar, Consuelo Rubio, Enriqueta Tarrés, entre otras- que procuraron con su arte difundir el prestigio nacional fuera de nuestras fronteras".

El ministro plenipotenciario imponiendo
la condecoración a la eximia soprano

En una entrevista concedida a la prensa con motivo del homenaje y firmada por Del Arco (Mano a mano: Montserrat Caballé), la primera pregunta a la diva es obligada:

- ¿Se ha metido en el bolsillo a los americanos?
- Sí, completamente

Vaya, que volvió "suelta suelta" de América, aunque recordemos que la respuesta tiene truco, o mejor dicho, mucho trabajo detrás, en concreto 10 años de galeras... Pero Del Arco sigue preguntando y la Superba hace honor a su apodo (broma ;-):

- ¿La meta es el Metropolitan?
- Este teatro está considerado, hoy en día, el mejor del mundo, porque en él cada noche va lo mejor, y conseguir un contrato para cinco temporadas como primerísima absoluta (sic), hasta el punto que el empresario me ofrece la lista de obras de las temporadas para que escoja la que quiera, creo que es, ya en sí, una meta
- ¿Nadie consiguió esto, antes que usted?
- Según tengo entendido, Maria Callas
- ¿Es usted la primera, o la segunda?
- Soy la primera de este decenio; Maria Callas lo fue hace quince años y otra lo será dentro de quince
- ¿Durante quince años piensa mantenerse en el trono?
- Si la voz no me falla, sí



Tras su éxito en el "Trovador", y sin apenas solución de continuidad, en el mismo Liceu cantaría el papel principal femenino del Tannhäuser de Richard Wagner, la Elizabeth. Como recoge la crónica de Juan Arnau:

"La función del sábado se constituyó con carácter de homenaje a Montserrat Caballé, que en brevísima transición ha pasado de la interpretación de la musculosa melodía verdiana a la sutil e ingrávida expresión wagneriana, dando en ambos casos lo mejor de un arte excepcional que posiblemente nos ha conmovido más en 'Tannhäuser' que en el 'Trovador', pero siempre produciéndose con una calidad artística, un rango musical, un talento y un refinamiento que es arte del más puro y emocionante".


"Montserrat Caballé -'Elizabeth', de 'Tannhäuser'- es el más delicioso milagro de equilibrio vocal, de elegancia, de persuasión, de inteligencia y belleza interpretativa. Su finísima sensibilidad ha sabido penetrar en la génesis romántica de la música que simboliza la pureza de 'Elizabeth' y la comunica con una intensidad, un tacto, un vuelo lírico y una concentración interna que trasciende y nos hace partícipes de su misma emoción. Montserrat Caballé en 'Elizabeth' es de verdad un lujo". (joder!)

Elizabeth-Caballé, con la Medalla de Oro
del Gran Teatre del Liceu, 1966

Pero quizás el hecho más relevante de todo 1966 no fue una representación concreta, sino casualmente una grabación discográfica. Si en el post anterior nos comprometimos a señalar aquellas grabaciones de estudio de nuestra diva que fueran "auténticamente legendarias", este año del señor de 1966 estamos de enhorabuena. Porque el señor fue ni más ni menos que el insigne Alfredo Kraus, y el legado para la humanidad el registro discográfico de la Lucrezia Borgia, la ópera de la conquista americana y su primera grabación operística para el sello RCA Victor. A continuación podemos ver la noticia del New York Times sobre la publicación del disco (un triple vinilo ;-).


En la reseña del NYT puede leerse:

"Caballé's first soft tones let us know that here is a great bel canto stylist. There is a distinct similarity to the graceful swooping of Joan Sutherland's delivery. And the voice sounds voluminous. The style is pure and delicate with pianissimos purled out. But aggresiveness emerges too. In short, Caballé caprtures both the external purity of the vocal style as well as the inner drama - the half-whispered words, the quick crescendo and exhilarating release of a tone".

Respecto al director, Jonel Perlea, afirma:

"Perlea instills such excitement and tensile strength into the opera, that one has the impression it is live performance (...) Perlea gives a first-rate operatic performance for Victor".

Aquí lo tenéis, lo que os decía sobre las grabaciones legendarias. En cuanto al resto de cantantes, no se les hace la debida justicia, dado que en este registro también están en estado de gracia y apenas si son mencionados. Para reponer el honor, hay que irse a la crítica española del disco, en concreto a la difunta revista Diverdi, quien en un número que he traspapelado pero que recuerdo de memoria (milagro), hablaba de la obra como de "un prodigio de neobelcantismo". De los cantantes, se decía que Montserrat Caballé y Shirley Verret estaban en una época en la que "nada se les resistía" :-) Y respecto a mi tenor favorito, afirmaban que "a pesar de ser un papel menor, Alfredo Kraus aporta su distintiva elegancia..."

El resto de 1966, nuestra diva cantó Salomé y Don Giovanni en Europa, Andrea Chénier y Trovatore en EE.UU., Il Pirata en UK, finalizando la temporada en Buenos Aires con la Manon Lescaut de Puccini. Mención especial para su célebre concierto en la Salle Pleyel de Paris en junio de ese año, milagrosamente grabado para la TV francesa y que ha quedado para la historia como su primer registro audiovisual (impagable, ya lo mencionamos en anteriores posts).


Entrevistada durante los ensayos, nuestra diva no quiere que la comparen con Maria Callas: "Nada de eso. Yo soy soprano lírica. Ella es extraordinaria. Ella puede cantar 'Carmen'. A su lado yo no soy más que 'carmencita'. Sí, es la verdad..."

ACABAREMOS haciéndonos eco de un artículo que el famoso crítico Sempronio escribía con motivo de las representaciones de Il trovatore de principios de año. Se titulaba Joven ópera y en él ya se reflexionaba sobre "el futuro de la ópera". Sobre este aspecto era terminante: "La ópera no morirá. El teatro en prosa necesita muchas palabras para producir un único efecto (...) ¿Qué la ópera es minoritaria? También lo es el teatro de calidad. Y lo son los conciertos de buena música. Y la poesía. Aparte toros y fútbol, que originan discusiones en la Rambla, ¿qué otro espectáculo no es minoritario en Barcelona?".

Joven ópera, por Sempronio

En el citado artículo, y refiriéndose ya a nuestra diva, el periodista afirmaba: "¡Cómo han disfrutado estos días nuestros melómanos escuchando a Montserrat Caballé. Al terminar ella los pianísimos del 'Tu vedrai che amore', en el cuarto acto de 'El Trovador', mi vecino de butaca exclamó: '¡Me empapa el sudor!  De la angustia'". Esta anécdota da pie a Sempronio para reafirmarse en que "el éxito de la ópera italiana es en función de los divos que la cantan. Cuando no hay divo no hay ópera". Y a continuación enumera las que para él son "las nueve actuales (sopranos) grandes. Éstas son (sin que el orden signifique preferencia): la Callas, la Sutherland, la Schwarzkopf, la Tebaldi, nuestra Victoria de los Ángeles, la Nelson, la Pryce, la Crespin  y la Vishnerskaya. Es el palmarés universalmente reconocido. Ahora bien, nueve no es un número redondo. Falta otra diva. Quién sabe si la Caballé".

Todo lo dicho anteriormente, puede resumirse en mi TOP5 discográfico, que este año, nobleza obliga, está encabezado por una grabación de estudio:


La primera grabación oficial de una ópera completa por
Caballé, y uno de los dos únicos registros con Kraus...

Y respecto a los directos, aquí van mis favoritos (en orden cronológico y con su link), hasta el próximo post amig@s:


D'amor sull'ali rosee... el retorno a casa de la DIVA
(Borso sustituyó a última hora al gran Bergonzi)


Vicino a te... Caballé y Corelli de poder a poder


Oh! S'io potessi... Con su marido Bernabé Martí,
su principal partenaire en los 60's


Sola, perduta, abbandonata... de nuevo con B. Martí

Y por último el concierto de París:


Bel canto, pure magic...

Salud y República!!

(PS: sorpresa, no hay posdatas!! Os dije que éste iba a ser ligero!!!! Sólo apuntar que... la banda sonora del post de hoy, homenaje obligado, ha sido la versión de 1988 de Il viaggio a Reims en Viena, con Caballé y Abbado. Una ópera divertidísima, Rossini en estado puro, el maestro Claudio Abbado -o Claudio, simplemente, como le gustaba que le llamaran sus músicos- con una de sus obras fetiches, y la Caballé... bien, os he dicho que era de 1988?)

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